Los préstamos pueden ser un alivio o una preocupación

 

Cuando el dinero no alcanza para comprar algo que se necesita, para pagar una deuda o en caso de una emergencia, muchas personas no tienen otra alternativa que solicitar un préstamo.

 

Hay diferentes tipos de préstamos, pueden ser personales o de negocios. Entre los personales, los más grandes son para comprar un auto o una casa. De lo que hay que tener cuidado es de elegir bien a la institución que hace los préstamos, porque hay ocasiones en que se trata de transacciones engañosas o fraudes que dejan a las personas más endeudadas de lo que estaban.

 

Para evitar ser víctima de este tipo de fraude, identifique las señales que le indican que puede tratarse de un engaño:

  • Sospeche de llamadas inesperadas, correos electrónicos o cartas ofreciéndole un préstamo.
  • Cuidado cuando le soliciten dinero por adelantado para cubrir “proceso”, “solicitud”, “seguro”, o “el pago del primer mes”. Las compañías legítimas NUNCA piden un pago si antes no han otorgado el préstamo.
  • Si después de haber dado un pago inicial le vuelven a pedir otra cantidad por “supuestos errores” en el proceso de su solicitud, es señal inequívoca de que algo anda mal.
  • Esté alerta cuando le piden que envíe un pago vía electrónica o en forma de giro postal (money order) a otra ciudad, estado o país, utilizando los servicios de agencias como Western Union, Moneygram u otras similares.
  • No se deje engañar por logotipos que se asemejan a los de compañías reconocidas. Muchos embaucadores usan en sus propagandas imágenes y nombres parecidos a los de grandes compañías financieras.

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